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Esta
antigua advocación se remonta al 13 de mayo de 1536, día
en que en el Valle de San Bernardo, Savona, región de la Liguria,
Italia, se le apareció la Virgen María a un piadoso labrador,
Antonio Botta y le dijo "Misericordia y no justicia" como una
orden divina contra los desórdenes y violencia que en aquella época
reinaban durante las llamadas "Guerras de Italia"
Entre
los primeros inmigrantes, vino a la argentina Francisco Bozzano, oriundo
de Savona y devoto de la Mater Misericordiæ. De oficio cubero, recibió
encargo de hacer unas macetas de madera para la casa de rosas, y las pintó
de celeste, sin caer en la cuenta que era el color característico
de los unitarios. Ello le valió parar en la cárcel, donde
pidió auxilio de la Virgen Mater Misericordiæ, patrona de
su pueblo natal, y al poco tiempo recuperó la libertad. El cubero
savonés atribuyó ello a la intercesión de la Virgen
de su advocación e hizo voto de propagar su devoción por
el país. Hizo traer de Savona un cuadro de la Mater Misericordiæ
y lo llevó al convento de Santo Domingo, y así fue como,
en el transcurso de pocos años, en 1855, se constituyó en
Buenos Aires la cofradía con aquel nombre. |
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Del
convento de Santo Domingo, la entidad se trasladó a la parroquia
de San Nicolás de Bari y muy pronto se pensó en levantar
un templo con la advocación de su santa patrona. El 10 de
octubre de 1866, adquirieron el solar donde hoy se erige la iglesia
Mater Misericordiæ, que pertenecía a Doña Pilar
Spano de Guido, madre del poeta Carlos Guido y Spano.
El
2 de junio de 1867 se bendijo la piedra fundamental, ceremonia que
estuvo a cargo del primer arzobispo de la ciudad, Monseñor
Escalada.
Así
las cosas, el 4 de octubre de 1870, la cofradía abandonaba
la parroquia de san Nicolás de Bari, para instalarse definitivamente
en el templo dela calle Moreno, que desde entonces es la sede oficial
de la colectividad católica italiana, y por ello es también
la Iglesia de los Italianos.
El
14 de diciembre de 1875 llegan a la República Argentina y
a la Iglesia Mater Misericordiæ, los diez primeros Salesianos
enviados por Don Bosco desde Italia.
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fotos históricas... |
El
Padre Juan Cagliero, luego Obispo y más tarde Cardenal, el
P. Baccino y el coadjutor Belmonte se quedaron en la Iglesia Mater.
Los siete restantes siguieron viaje a San Nicolás de los
Arroyos.
Desde
el primer día los tres salesianos se dedicaron a dar vida
a un oratorio festivo y a prodigarse en la intención de numerosos
fieles, especialmente de origen italiano, que acudían de
todas partes, atraídos por su celo pastoral. A fines de junio
de 1876, el dinámico P. Baccino comenzó a dar clases
en la sacristía de la Mater Fue la primera Casa Salesiana
de América y la primera fuera de Italia. Hoy existen ciento
treinta, sólo en nuestra patria. |
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